¿Quién no desearía cumplir sus objetivos con tan sólo proponérselo?. ¿Decirse: “quiero conseguir esto”, y a continuación conseguirlo?. ¿Quién no se volvería loco de felicidad al no tener más que proponerse una meta para alcanzarla?. El éxito y el triunfo son abstracciones muy codiciadas precisamente por lo contrario. No se consiguen fácilmente. Para triunfar hace falta sudar. Y mucho. La constancia, el esfuerzo y el acierto forman el pilar básico del éxito y del triunfo. La suerte también juega un papel nada desdeñable. Sin embargo, existen ocasiones en las que la constancia, el esfuerzo, el acierto y la suerte quedan relegados a una mera situación secundaria: cuando la fuerza sobrenatural del talento irrumpe y pide para sí el papel de protagonista.
Sólo a través del talento se puede explicar el palmarés como pistard de Salvador Guardiola (Jumilla, Murcia 5-9-1988). Guardiola se inició en el ciclismo con la mountain bike, pero a partir de Escuelas la carretera fue su principal prioridad. A ella le dedicó todo su esfuerzo y sus horas de entrenamiento. La carretera no fue rácana con él. Le devolvió su empeño en forma de victorias, pero no fue tan pródiga como otra de las disciplinas del ciclismo, la Pista, que obsequió a Salvador Guardiola con trece medallas desde su época Cadete hasta Amateur.
En Jumilla, localidad natal de Guardiola, no hay velódromo. Existen multitud de caminos en los que perderse con la mountain bike y buenas carreteras para la bicicleta de tubular fino. Las bicicletas de pista, en cambio, no tienen un espacio reservado. No son útiles en Jumilla. Tampoco en los alrededores, y es necesario bajar hasta Murcia, a unos ciento veinte kilómetros, para poder montar en ellas dentro de un velódromo.
Practicar la Pista suponía un esfuerzo excesivo. El velódromo estaba demasiado lejos, por lo que Salvador Guardiola nunca se tomó en serio la Pista. Lo suyo era y sigue siendo la carretera. Sin embargo, su planta de rodador y su fuerza en el llano (fue tercero en los Campeonatos de España CRI Cadete) le hicieron un hueco en la selección murciana para los campeonatos de España de Pista Cadete.
Entonces sólo los que le conocían podían creerse la realidad: Salvador Guardiola apenas entrenaba en el velódromo. Sus rivales le llevaban centenares de horas de ventaja, aunque a la hora de la verdad, en plena competición, era Guardiola quien parecía un veterano de la Pista. Su falta de punta de velocidad derivó su participación a la Puntuación y a la Persecución, en donde consiguió medallas de todos los colores e incluso subió al podio en el Campeonato de Europa de Puntuación.
Su primer año como amateur lo pasó en Bilbao, en donde podría haber tenido más fácil entrenar en Pista, pero Guardiola, consciente de las dificultades de ganarse la vida en el velódromo, siguió apostando con fuerza por la carretera. Las medallas en la Pista continuaron casi por inercia, aunque otros triunfos más sonados como la victoria en la Copa de España del Porvenir pasaron a un primer plano.
Después de tres temporadas como amateur dio el salto al profesionalismo con el equipo de su tierra, el Heraklion-Kastro-Murcia. El velódromo ha quedado momentáneamente desterrado en favor de la carretera, pero Guardiola no descarta hacer alguna futura incursión en el que durante toda su vida ha sido un filón de éxitos. El talento es su mejor aval para el triunfo.

Hola Chavalllllllllllll!!!!!!!!!!!!!!! muy buena inciativa, estos detalles seguro que te hacen sentirte más ilusionado y realizado con lo que haces. Enhorabuena, te deseo mucho éxito en tu carrera deportiva, ya lo sabes, y como no, también en el futuro de tu blog, en el que esperamos todos que publiques muchas de tus andanzas ciclistas.
ResponderEliminarUn abrazo Campeón y mucho ánimo.
Salvi, enhorabuena por este blog, muy buena idea,ya que es un privilegio y una suerte poder tener en Jumilla un ciclista y una persona como tu, así poder ver toda tu carrera y tus próximos triunfos, que seguro que muy pronto llegarán, te deseo lo mejor y que siempre consigas tus metas y objetivos.
ResponderEliminarUn saludo, campeón